Comienza con un pequeño detalle

Patricio Furlong corrupcion en la edad moderna

Corrupción
nombre femenino
Acción de corromper o corromperse.
“corrupción de comestibles; la corrupción de un juez; la corrupción del idioma”
Situación o circunstancia en que los funcionarios públicos u otras autoridades públicas están corrompidos.
“hartos de tanta corrupción entre los miembros del Gobierno, la oposición presentó una moción de censura”

Patricio Furlong corrupcion

Si bien un mal habitual en la actualidad, la corrupción posee importante historia en el presente. Si bien cuestion de mayores, la corrupción no es una experiencia que se comienza cuando somos grandes, sino una aptitud que empieza desde la infan­cia. El aparato escolar, sutil y abiertamente, cotidiana e imper­ceptible­mente, con la complicidad de autorida­des, profesores y familia, fomenta entre los niños principios y comporta­mientos que descubren el método de la corrupción.

Patricio Furlong corrupcion

  1. Se pide realizar una actividad en equipo. Sólo uno hace el trabajo, los otros ponen el nombre. Toda la clase sabe quién lo realizó y quién no hizo nada. Diariamente, los padres y el profesor del mismo modo. Pero todos son clichés. Semilla para su adultez explotador del traba­jo de los demás, para el que se aprovecha, el cínico y el que siempre toma ventaja.
  2. El que copia puede tener igual y hasta mejor calificación que el que hace la tarea con sus propias ideas. Uno y otro aprenden que el empeño, la originalidad, el propio criterio, no significan absolutamente nada. Un inicio para el posteridad plagiador, para el próximo avivado con las ideas de otros.
  3. El pequeño que asume que no hizo la actividad obtiene cero y es castigado. El que no lo realizo, no obstante lo copió de otro a último mo­mento, no tiene problema. Así crecen niños y niñas que ser honesto es ser tonto, que la veracidad y la franqueza son motivo de cas­tigo, en tanto que que la equivocación y el engaño dan rendimiento. Incentivo para el porvenir engañador, copiando, defraudador.
  4. Una baja calificación puede superarse o una observación de repetición puede remediarse rápidamente con una comunicación, un obsequio, un favor, una lisonja. Los pequeños portan el presente, perciben la sonrisa y presienten el pacto consumado en la libreta de calificacio­nes. Semilla para un pronto sobor­nador, comprador y vendedor de favo­res, traficador de in­fluen­cias, sin límites con su poder.
  5. El que identifica al compañero que llegó tarde, lanzó el avión, dijo una mala palabra o no trajo el texto, obtiene felici­taciones y recompensas, e inclusive es puesto como prototipo ante los otros. Así se pierden la capacidad de la coope­ración, la lealtad, la solidaridad. Incentivo para el porvenir soplón, para el futuro rebelde, para el que sube sin escrúpulos con técnicas deshonestas.

Como podemos evitarlo desde nuestro lugar

Tan coimero es el que lo realiza que vende favores y car­gos, como el profesor que acuerda notas y pases de año, y el integrante de la familia que se presta a ello. Tan mal está el vivo que plagia un trabajo ajeno, como el niño o niña que copia el trabajo del compañero y la presenta como si la hubiera realizado. Tan corrupto es el político que oculta los negativos manejos de sus cómplices, como la familia que encubre las trampas escolares de sus hijos.

Patricio Furlong corrupcion

Nuestros corruptos adultos empiezan por ser corruptos de pequeños, copiando del esfuerzo ajeno, engañando al profesor, copiando en el examen, delatando por lo bajo al compañero, creando maniobras para la prueba, engañando a los padres, elogiando a la autoridad: estas son características que popularmente se creen insignificantes, pero que tienen importantes reper­cusiones en la cotidianidad.